Exceptuando la catarata secundaria, que es común y se puede tratar fácilmente, más del 97% de las intervenciones de cataratas se realizan sin complicaciones.(1) No obstante, y de forma ocasional, algunas personas presentan complicaciones, algunas de ellas las comentamos a continuación. Si se presentan estas complicaciones u otras, informe al cirujano.

Durante, inmediatamente después y en un plazo de 24 horas después de la intervención

En raras ocasiones se pueden presentar las siguientes complicaciones durante o poco después de la intervención. La mayoría de estas complicaciones, si ocurren, tendrán lugar mientras esté bajo el cuidado del médico en el centro quirúrgico y este las tratará inmediatamente.

Hemorragia. Es muy raro que se produzca hemorragia dentro del ojo durante la cirugía de cataratas ya que la incisión se practica en el borde de la córnea, que no tiene vasos sanguíneos. Si esto ocurre, es más probable que suceda en la superficie del ojo. En este caso, el cirujano normalmente cauterizará la zona sangrante y la hemorragia se detendrá.

Hematoma u ojo amoratado. Si el médico utiliza una inyección para anestesiar el ojo, es posible que aparezca algún hematoma alrededor del ojo. Esto es temporal y desaparecerá por sí mismo.

Filtraciones en la incisión. Algunas veces puede producirse una filtración en la incisión de la córnea. Esta filtración aumenta las probabilidades de infección por lo que el médico puede ponerle lentes de contacto o un vendaje de presión sobre el ojo para ayudar a disminuir las probabilidades de infección. En algunos casos, se deberá poner un punto en la incisión.

Infección o endoftalmitis. La aparición de infección después de una cirugía de cataratas es muy poco común y puede ocurrir solamente una entre mil intervenciones.(1) La mayoría de los cirujanos de cataratas administran colirios con antibióticos antes, durante y después de la intervención con el fin de minimizar el riesgo de infección. La endoftalmitis, una inflamación del ojo provocada por una infección, es también muy poco común, sin embargo es más habitual en personas con afecciones que pueden comprometer el sistema inmunológico, como la diabetes.

Inflamación. La inflamación del ojo no relacionada con una infección normalmente tiene poca importancia y se puede tratar fácilmente con colirio después de la intervención.

Glaucoma. Muy pocos pacientes con cirugía de cataratas desarrollan glaucoma secundario después de la intervención. El glaucoma secundario suele ser temporal y se puede producir cuando aparece inflamación o hemorragia durante la intervención. En la mayoría de los casos, las medicaciones para tratar el glaucoma pueden utilizarse para ayudar a controlar el aumento de la presión ocular, pero a veces, es necesario el láser u otra intervención.

Astigmatismo pronunciado. Algunas veces la inflamación de la córnea o la tirantez de los puntos (en el caso de que se hayan puesto) puede distorsionar la forma de la córnea causando astigmatismo. La inflamación disminuirá a medida que se vaya cicatrizando y el astigmatismo normalmente desaparece por sí mismo. O en el caso de tener puntos, una vez se retiren estos la córnea vuelve a su estado natural.

Desprendimiento de retina. Si es muy miope, puede ser más propenso a tener desprendimiento de retina durante la cirugía de cataratas u otra cirugía ocular. Los síntomas de desprendimiento de retina incluyen destellos de luz, moscas flotantes, ensombrecimiento gradual de la vista como si corrieran una cortina y deterioro rápido de la visión central. Si experimenta alguno de estos síntomas después de la cirugía de cataratas, llame al médico inmediatamente.

Desgarro de la cápsula posterior. Durante la cirugía de cataratas, el cristalino natural se extrae de la cápsula posterior y se sustituye por un LIO artificial. Durante este proceso algunas veces esta cápsula se puede desgarrar. Cuando esto ocurre, el médico realizará una vitrectomía, es decir, una intervención para extraer y reparar el cuerpo vítreo que se ha filtrado dentro de la bolsa capsular y cerrarlo.

Desde una semana hasta un mes después

Lente intraocular descentrada. En muy raras ocasiones, el LIO colocado en el ojo se puede desplazar. Los síntomas de un LIO descentrado pueden incluir visión borrosa, destellos, visión doble o visión fluctuante (cuando el ojo ve el borde del LIO y las imágenes están centradas y descentradas). Esto a veces se debe a que se desgarran zónulas durante la intervención o mediante un accidente que afecta al ojo. Cuando el LIO se desplaza, el médico podrá volver a ponerla en su posición o lo extirpará y sustituirá por otro.

Entre dos y cuatro meses después

Edema macular cistoide. Hasta tres meses después de la cirugía de cataratas o a las pocas semanas, los tejidos de la mácula se pueden inflamar. Si esto ocurre, su visión central se volverá borrosa, el médico probablemente le recetará un medicamento antiinflamatorio no esteroideo.

Catarata secundaria. Esta es con mucha diferencia la complicación más común del cirugía de cataratas y se produce aproximadamente en el 30% de las intervenciones.(1) Si desarrolla una catarata secundaria o una opacificación de la cápsula posterior, algunas células se han desarrollado debajo del lente y la cápsula posterior que sostiene el LIO se ha nublado haciendo que su visión se vuelva borrosa. El médico le practicará una capsulotomía con láser YAG (itrium-aluminio-garnet), con el láser hará un pequeño orificio en la membrana para que deje pasar la luz. Esta es una intervención indolora para pacientes ambulatorios que el médico podrá realizar rápidamente en la consulta.

  • (1) "The Aging Eye: A Special Health Report from Harvard Medical School," Ed. Fine, Laura C. M.D and Heier, , Jeffrey S. M.D., copyright 2006, Harvard Health Publications, Boston, MA.